Se enseña en las Escrituras que tenemos que ser como las águilas, volar muy alto, remontarnos a las alturas donde el aire es inmensamente puro y la soledad es reconfortante, donde ella a solas con la naturaleza se prepara para cambiar su aspecto en la cima más alta que encuentra; lastimándose a sí misma, se quita todas las plumas una por una y después golpea su pico contra la roca hasta romperlo totalmente, igual hace con las garras de sus patas, y luego quieta, llena de dolor, espera pacientemente que le crezca su pico, sus garras y sus plumas (completamente fuertes, hermosas y brillantes a la luz del sol), hasta que esté completamente formada y transformada en una aguila nueva. Una vez hecha la transformación, remonta el vuelo esperando que el viento sople con más fuerza para enfrentarlo primero y después girando y remontando el vuelo en la misma dirección que el viento lleva.Algunas águilas son bien grandes, encontrándose entre las aves de mayor peso capaces de volar.
No sólo son grandes las águilas y sus parientes, también tienen gran fortaleza. Las largas y potentes alas les permiten alcanzar grandes alturas. En las patas, los dedos y uñas en muchas de ellas forman formidables garras. La mandíbula superior del pico es curvada, muy desarrollada en muchas de las especies para desgarrar mientras que en otras se ha adaptado de acuerdo a la alimentación preferida, son aves carnívoras; su alimentación consiste principalmente de otras aves, peces, reptiles, y mamíferos, en ciertos casos de considerable tamaño. Muchas son migratorias, otras son sedentarias, mientras que algunas son parcialmente migratorias o sedentarias. Entre las migratorias algunas vuelan miles de kilómetros de donde anidan a las zonas donde invernan, mientras que otras migran verticalmente, de mayor a menor altura. Algunas de estas aves no son migratorias pero se desplazan de acuerdo a las lluvias u otros factores, llevando a cabo una vida nómada durante las temporadas que no son de anidación.
No sólo son grandes las águilas y sus parientes, también tienen gran fortaleza. Las largas y potentes alas les permiten alcanzar grandes alturas. En las patas, los dedos y uñas en muchas de ellas forman formidables garras. La mandíbula superior del pico es curvada, muy desarrollada en muchas de las especies para desgarrar mientras que en otras se ha adaptado de acuerdo a la alimentación preferida, son aves carnívoras; su alimentación consiste principalmente de otras aves, peces, reptiles, y mamíferos, en ciertos casos de considerable tamaño. Muchas son migratorias, otras son sedentarias, mientras que algunas son parcialmente migratorias o sedentarias. Entre las migratorias algunas vuelan miles de kilómetros de donde anidan a las zonas donde invernan, mientras que otras migran verticalmente, de mayor a menor altura. Algunas de estas aves no son migratorias pero se desplazan de acuerdo a las lluvias u otros factores, llevando a cabo una vida nómada durante las temporadas que no son de anidación.
Entiendo que la enseñanza en esta comparación que se nos enseña en las Escrituras es que, como las águilas, hemos de "remontar vuelo a las alturas" en la soledad de la oración personal al cielo, al Dios Altísimo, y ahí y solo así es que podremos tener fuerzas y valor para "mortificar nuestro yo" y ser transformados en hombre y mujer nuevos (sanos espiritual y emocionalmente) para nuestra bendición y un mejor enfrentar la vida con éxito en medio de las dificultades y tribulaciones que a veces se nos presentan... porque muchas veces por no saber cómo actuar fracasamos en nuestros intentos por "sacudirnos" de algo que nos esté haciendo daño.
Cuando las aguilas vuelan bajo es porque estan "enfermas", por tanto comienzan a tropezar por su vuelo tan bajo, con las ramas de los árboles, con las rocas, las cosas, las personas, los amigos, los hermanos...

