miércoles, 29 de agosto de 2007

Mi marido y yo, una sola cosa somos en el Señor.

Esta soy yo (con unos cuantos kilitos de más) y mi esposito lindo y bello.... mmmmm .....en las fotos es cuando uno ve lo que no siente ni quiere ver: ¡¡¡LA EDAD!!!.... pero ¿qué se le va a hacer?, los años pasan llevándonos consigo....

Debo reconocer que Dios ha sido bueno conmigo regalándome a este hombre como mi marido. Al principio fué difícil mientras nos adaptábamos uno al otro, yo alegre, dicharachera y extrovertida, él reservado, sumamente serio para con los de afuera, bastante callado (apenas medio hablaba conmigo) y casi asocial pues con dificultad el se asociaba con la gente que le rodeaba, solo solia hablar con sus amistades y/o gente de su trabajo (toda su vida trabajó en Pequiven hasta que fué jubilado) y de su trabajo que era su tema preferido de conversación... ¿yo?, escuchándole toooooooodo el tiempo!!. Ahora tanto él como yo hemos cambiado mucho, nos hacemos mucha compañia uno al otro, continuamos saliendo por ahi a pasear, conversamos mucho más que antes, a tomar un café para conversar y pasar el rato, de vez en cuando me acompaña a la iglesia (alli estàbamos en ella por cierto) o nos quedamos viendo películas en el DVD. Si me lo preguntas, me volveria a casar con èl. Lo amo y se que èl me ama porque Dios asi me lo permite. Debo admitir que quien se mete con mi marido, se mete conmigo.... y yo sè que quien se mete conmigo el sale a dar la cara por mi.... eso es el amor.... no hay màs que decir, èl y yo una sola carne somos..... Gracias Dios por tu bondad para con nosotros y por los hermosos hijos que nos regalaste, y por la gran ayuda que nos diste pata "levantarlos" y "formarlos" en hombres y mujeres de bien.
¿Saben una cosa muy cierta?: Dios es bueno, y para siempre su misericordia es.

No hay comentarios.: