Tengo amistades que conozco desde mi niñez, Blanquita por ejemplo fué mi amiguita cuando apenas teniamos muy poca edad (yo 8 y ella quizas 6 añitos), pero dejamos de vernos pués ella no volvió jamás, vivia en una ciudad a seis horas de aqui (aún vive allá) nunca la olvidé. Un buen día, llamé a otra amiga de la niñez (vecina de la parte de atrás de mi casa) quien me comentó que una paciente de su hermano (sabiendo que fuimos vecinas) le dijo que alguien había estado en la casa grande (donde la paciente vive ahora y crecimos todos) preguntando por todos nosotros, inteligentemente al no encontrarnos, dejó una tarjeta suya por si alguna vez alguien nos veía o sabia de nosotros. La sorpresa me la llevé yo conocer el nombre de quien nos buscaba: mi amiguita de la niñez Blanquita, a quien no veia desde hacia 40 laaaaargos años, inmediatamente me comuniqué con ella y fué hermoso, hablamos mucho y más o menos nos "informamos" cada una de la otra; aún no nos hemos visto personalmente pero ya llegará el dia. Dios volvió a reunirnos después de tantos años.
En 1972 estudié en Vevey, Suiza donde conocí muchas muchachas (hoy madres y abuelitas), alli hice buenas amistades, pero una bella y estrecha amistad con una muchacha judía llamada Vivianne, a quien llegué a querer con toda mi alma, hablábamos mucho y por ella aprendí a amar a Israel, saliamos juntas y nos contábamos muchas cosas, pero al llegar a Venezuela (ella en Caracas y yo en mi ciudad) las cosas cambiaron, ya no fué ella la misma (¿o yo?), la sentí extraña.... más seguimos amistad y así hasta que cada una de nosotras se casó y tuvimos nuestros propios hijos.... una vez, viajando con mi familia de vacaciones (como todos los años) pasé por la capital y aproveché para llevarle a mi hijo menor pequeñito (4 meses) para que lo conociera.... esa fué la última vez que la ví.... con cierta tristeza reconocí que ya no era lo mismo.
Las compañeras venezolanas y maracuchas que estudiamos en Vevey solemos reunirnos una vez cada cierto tiempo para charlar, pasar el tiempo, contar las anécdotas de nuestros hijos, maridos, nietos, etc., y siempre las Eckstein eran las grandes ausentes, nadie sabia nada de ellas, ni de Maribel (otra compañera); pasados casi 26 años tuve un sueño con ella (con Vivianne) y fué tan real que me propuse buscarla, desperté con esa idea fija en la mente, me senté en la computadora y comencé a "buscarla", hasta que Dios me trajo a memoria una chocolatera que funciona en Caracas que habia escuchado que era de ellas, allí fué que hallé a su hermana gemela (mi hija me ayudó); al tener el mail de su hermana escribí para allá a riesgo de que no me recordara, pero.... ¡¡¡SORPRESA!!! tres días después llamó Vivianne a mi celular... al principio no sabía quien me hablaba pero luego al reconocerla casi me desmayo de la emoción, ¡¡hablaba con Vivianne después de taaantos años!!; ahora nos escribimos por mail (¡bendito sea Dios por este medio!). Aún no nos hemos visto ni por e-mail pero ya llegará el tiempo.... ya ella es abuelita, yo todavía no....(suspiro).
Y Maribel es otra vieja amiga que también tuve muuuucho tiempo sin saber nada de ella, hasta que un día me propuse buscarla y la hallé llamándo a cuanto número telefónico (por la dirección) con su apellido encontraba. Tampoco he logrado reunirme con ella personalmente pero nos hablamos por mail.
Y así me he reencontrado con Emilita, Verónica, Arelis, etc., todas amigas de la adolescencia y seguimos una bonita y estrecha amistad.... Carmencita y yo si nos hemos estado viendo esporádicamente con el paso de los años, ya nuestros hijos estan grandes y ella hasta es abuelita por 4ta vez.
Hay amistades, que a pesar de los años, permanecen en el corazón tan presentes que pareciera que nunca nos hubiésemos dejado de ver.
sábado, 20 de enero de 2007
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1 comentario:
El próximo sábado 27 se quedarán atrapados en el ascensor.
(Se trata de un ¿happening?)
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