Conocí a un niño mexicanito de apenas (2) dos añitos de edad, que vivia con sus padres en Kennewick, Tri Cities, Washington State (donde yo viví con mi esposo y mis hijas), este niño era el único hijo de mi amiga (hasta ese entonces) pero era muy fuerte de carácter, malcriado diria yo, todo habia que dárselo en cuanto él lo demandara, hasta el punto de enfurecerse de tal manera que perdia el sentido y se desmayaba, su madre siempre asustada corría a socorrerlo llevándole al hospital o clínica más cercana a la casa, así lo hizo en varias y numerosas oportunidades, hasta que un día el médico le dijo:
- "Señora, el niño no tiene nada, le hemos practicado cualquier cantidad de exámenes y no encontramos nada"
- "¡No puede ser!, no es normal que se desmaye por una rabia", dijo mi amiga con mucha ansiedad, pero el médico le reveló algo insólito:
- "Señora, su bebé deja de respirar de pura rabia nada más, por eso es que se desmaya, pero clinicamente no tiene nada."
Fué entonces cuando el médico le recomendó no atenderlo cuando se desmayara, que se comportara como si no le importara o no le diera importancia al hecho de verlo allí en el suelo desmayadito, pués habia que evitar que el niño (de 2 añitos) siguiera manipulándola para conseguir lo que quiere.
A ella le costó aceptar esa verdad y mucho menos esa recomendación, por dos o tres oportunidades si mal no recuerdo tuvo que llevarlo a dos o tres clínicas diferentes cada vez que se desmayaba.... hasta que un día, ya cansada de esta situación, decidió hacer lo que el médico anterior le habia dicho.
Una tarde se encontraba ella tejiendo en la sala de su casa, cuando el niño quiso que su mamá le diera un juguete que él no alcanzaba a tomar por pereza nada más de moverse, y ésta no quiso levantarse y dejar lo que estaba haciendo para dárselo, se enfureció y de la rabia empezó a dejar de respirar y a ponerse moradito, hasta que obviamente, perdió el conocimiento cayendo al suelo donde se encontraba sentadito, mi amiga inmediatamente corrió a socorrerlo, más se detuvo en el camino, y llena de temor volvió a sentarse en su silla continuando con su tejido esperando ansiosamente a que éste reaccionara, el niño pasados algunos segundos o minutos (el tiempo se hacia eterno) reacciona y despierta, más al ver a su mami "muy tranquila" sentada tejiendo, tomó un camioncito de juguete que tenia y lo tiró con fuerza a la pared..... nunca más volvió a desmayarse.
¿Qué les parece?, algunos hijos son manipuladores y desde chiquitos tiene dominados a sus padres.
Ningún hijo, por muy mala que haya sido su madre o su padre, ha de maltratar a sus padres.... el castigo por tal hecho es como un bumerang, se vuelve con fuerza a sus propias vidas..... lo que siembras, eso recoges.
No podemos cambiar el pasado, pero si nuestro presente para un futuro mucho mejor y bonito.
domingo, 21 de enero de 2007
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